Inicié el estudio de la economía estudiando el fenómeno de la
especulación, en el curso de lo cual descubrí inevitablemente los
mismos fenómenos absurdos que los grandes pensadores habían ya
descrito. En mi opinión, el problema básico de la teoría socialista es
que no distingue entre recursos y capital, y lo trata todo por un
igual. Las evidentes injusticias sociales se achacan a un modo de
manejar el concepto de riqueza y se proponen otros. Sin embargo,
existen diferencias importantes entre capital (teóricamente
incrementable mediante el trabajo) y los recursos naturales (tierra,
agua, aire, minas…) los cuales, de aquí en unos miles de años son
absolutamente finitos e inincrementables. Los capitalistas descritos
por los socialistas ejercen un tipo de influencia que en su mayor parte
niego que sea intrínsecamente malo, ya que frente al capital
establecido siempre cabe la posibilidad económica de la reformulación
de nuevos círculos. Sin embargo, con los recursos naturales pasa algo
distinto. Los recursos naturales deben estar a disposición de las
personas según su derecho de nacimiento. Sin embargo, cuando están en
manos de solo ciertas personas, son estas personas las que gobiernan,
de un modo u otro, la marcha de los círculos económicos. A fin de
cuentas, los círculos económicos “respiran” recursos naturales de forma
inevitable.
El truco del almendruco del capitalismo es bien conocido. Dominar
los medios de producción, obteniendo sin límite un diezmo de la
producción.
Una imposición, un pago, que no se acaba nunca. El caso es que
evidentemente, la utilidad de los recursos no tiene fin. Pero Mpor qué
motivo ciertas personas habrían de tener el poder personal de alterar
la buena marcha de un círculo económico solo por su santa voluntad,
constituyendo de este modo una constante amenaza a su funcionamiento?.
Además, la cantidad de trabajo que se deriva hacia estos
“superconsumidores”, dueños de los recursos naturales, no vuelve jamás
hacia el círculo. Es una sangría constante de las posibilidades
económicas del círculo.
En este sentido, las comunidades, los Estados, actúan frente a
los dueños de los recursos naturales del mismo modo estúpido que actúan
las empresas que nunca se deciden a adquirir en propiedad los medios
que usan para producir, y pagan, de este modo, una cantidad
injustificadamente mayor por un recurso dado que lo que tal recurso
vale.
La discusión que cabría hacer en este momento, es bastante
simple: Mpor qué seguiría pagando con su trabajo, sin resolver nunca
nada, una comunidad a unos “dueños”?. Y la respuesta es bien simple. Un
círculo tendría que “alquilar” los recursos naturales a los dueños en
la medida que no pudiera obligarlos a VENDERLES los recursos. La
facultad de POSEER, es decir, de dominar de un modo definitivo,
requiere alguien que garantice la propiedad. Curiosamente, los
ejércitos que garantizan las propiedades los alimentan los círculos
económicos, no los dueños de las tierras. Un recurso natural está vacío
hasta que se lo trabaja, motivo por el cual siempre es el trabajo real
el que pone en marcha la satisfacción de las necesidades de los
ejércitos que han de garantizar la propiedad. En mi opinión, como ya he
dicho, poder conseguir propiedad es el aliciente mayor y más definitivo
que las personas pueden encontrar a cambio de su trabajo, y esa
propiedad ha de ser garantizada (como decía más arriba, de un modo
definitivo), pero los círculos no deberían reconocer la propiedad de
las personas que han recibido un pago por sus tierras (y otros recursos
naturales). Comportarse frente a los dueños de las tierras como actores
de la economía estúpidos no beneficia en nada la economía de los
círculos, y la que menos, la empresarial.
La justificación racional que los economistas han hecho del
concepto de “alquiler” viene a ser esta: tomado de un modo global un
recurso como una propiedad, puede asimilarse a un conjunto de recursos
definidos en un período dado. Quien posee la tierra y la posee para
siempre la posee durante todos y cada uno de los años del tiempo. Si no
usa la propiedad durante un año, por ejemplo, el dueño es como si
hubiera “vendido” esa propiedad, pero no toda.
Pongamos que tuvieran razón, y pensemos por un momento en esta
cuestión desde el punto de vista del criterio que venimos utilizando.
MCómo se fija el precio del usufructo de una tierra o cualquier
otro recurso natural?. Evidentemente, la existencia de un precio
significa que hay una cantidad de trabajo por debajo de la cual el
dueño del recurso no está dispuesto a ceder el uso temporal del
recurso. Mas esta cantidad debe ser fijada en la práctica. El dueño
obtiene una cantidad de trabajo porque amenaza con no ceder el uso del
recurso salvo por esa cantidad, más esa amenaza tiene que hacerse
efectiva de vez en cuando o el círculo no estaría realmente dispuesto a
pagarla. Lo que significa que sea mucho o sea poco, los dueños de los
recursos naturales obtienen cierto precio porque en alguna medida,
impiden al círculo acceder a los recursos existentes que dominan. Mas
si el círculo no puede acceder a los recursos naturales que existen,
esto está limitando su facultad de crecer y hacerse grande. De modo que
los jerarcas de los círculos no deberían plantearse si tiene o no tiene
sentido que los terratenientes simplemente “chupen de la teta del
círculo” o no, sino que sencillamente esto impide al círculo crecer y
por tanto esta costumbre es una fuerza centrífuga de marca mayor.
Si los capitalistas llegaron a dominar (en parte) la tierra fue
porque se la COMPRARON a los señores feudales. Si los capitalistas
hubieran seguido pagando por la tierra a cambio de meramente su uso,
está claro que los señores feudales seguirían siendo los únicos dueños
de la tierra. Creo que esto constituye una importante lección
histórica. Llega un momento en que los círculos económicos deben
plantearse expandir su disponibilidad de recursos. Ahora bien, la
Historia nos enseña que los señores feudales vendieron sus tierras
porque deseaban ardientemente los frutos del círculo capitalista, y los
capitalistas no estaban dispuestos a cedérselos a cambio de meramente
el uso de las tierras, sino que deseaban su propiedad. Y si pudieron
aguantar los machos en esta negociación fue precisamente debido a lo
mucho que los señores feudales envidiaban la forma de vida que ofrecía
el capital, y a su propia escasa necesidad de usar esas tierras. Como
ven, simplemente una cuestión de negociación bastante inteligente de
los capitalistas. Ahora bien, en algunos casos los capitalistas también
promovieron (gracias a sus recursos económicos) revoluciones que
acabasen con la propiedad feudal directamente. Fue una forma más barata
de financiar una guerra que si hubieran tenido que pagar a todos sus
actores. Mediante estas revoluciones, muchos campesinos fueron a la
batalla a cambio de nada, solo porque deseaban quitar de enmedio a los
señores feudales. Lástima que no fueran conscientes de que estaban
simplemente haciendo de mercenarios por la gorra para el interés de los
capitalistas. En realidad, los capitalistas solo querían la tierra para
ejercer la misma clase de acción que previamente habían practicado los
señores feudales. Ahí siguen desde entonces.
El problema seguirá siendo el mismo mientras no se llegue a la
conclusión pública de que no es lo mismo una cosa que otra. Los
círculos deben NO reconocer la propiedad de los recursos por los que el
círculo ya ha pagado. En suma, los círculos no deben reconocer los
precios “infinitos”.
Mientras una comunidad pague a los dueños de los recursos que
utiliza, debe adquirir en esa medida una parte de esos recursos. Las
comunidades pueden hacer esto en la medida que la garantía de propiedad
en que se basa el dominio de los terratenientes de los recursos
proviene de la facultad de ejercer la fuerza (los ejércitos) los cuales
son sostenidos por las comunidades económicamente activas, no por los
terratenientes que solo participan del círculo obteniendo bienes de él,
pero sin aportárselos nunca.
En resumen, yo diría que la propiedad de los recursos naturales
debe ser tan definitiva como cualquier otra. Mas los recursos naturales
no debe admitirse que se “alquilen”. Eso no es más que el truco del
almendruco.
Un timo en toda regla, más grave aún que el de la estampita. Los
círculos deben preguntarse muy seriamente quien paga a los ejércitos
que garantizan la propiedad, y en consecuencia deben ponerles a estos
bien clarito quien es su cliente. El cliente de los ejércitos son las
comunidades activas, no los que dominan los recursos naturales sin
hacer nada.
Estoy seguro que la duda más importante que debe surgirle a
cualquiera es si se puede asegurar que realmente son las comunidades
activas las que sostienen los ejércitos y no los dueños inertes de los
recursos. MNo puede ser que los ejércitos defiendan las tierras a
cambio del uso de esos recursos?. Veamos: Mporqué motivo habrían los
ejércitos de conformarse con el uso de las tierras?. Mpor qué motivo,
ya que ellos garantizan la propiedad, no se deciden simplemente a
poseerla?. En verdad, durante miles de años eso es justamente lo que
han hecho. Ser dueños inertes y guerreros de alto rango al mismo
tiempo. Pero tienen un problema. Quizá los dueños puedan armarse, pero
a fin de cuentas, el poder real está en la obediencia de los soldados,
y los soldados no pueden ser, al mismo tiempo, los dueños inertes de la
tierra, o la tierra estaría en extremo dividida. Todo dueño sería
soldado, todo soldado sería dueño de una porción de tierra. La realidad
que se plantea es que los soldados en los que se basa el poder militar
han de ser alimentados, no basta con dejarles aparcados en una parcela
x.
Ahora bien, la alimentación (y cualesquiera otra satisfacción de
necesidades) provienen del trabajo, no de la tierra aparcada. De modo
que a fin de cuentas, los terratenientes necesitan obtener de las
comunidades activas recursos para alimentar a sus ejércitos. Su mera
posesión no les vale de nada. Los terratenientes jefes de ejércitos
obtienen esos recursos como pago por el uso de sus tierras. Pero la
manutención viene de aquellos que producen la comida trabajando la
tierra. Y es demasiado fácil que los que producen la comida paguen
DIRECTAMENTE a los soldados para que dejen de obedecer a sus jefes y
les garanticen la tierra a ellos y no a sus viejos señores. Por este
elemental motivo, porque los soldados deben comer y satisfacer sus
necesidades, y porque en ellos radica la fuerza militar y no en los
señores, es por lo que, parezca lo que parezca, la defensa que hacen
los ejércitos de las propiedades inertes se basa solo en la confusión
de las comunidades activas sobre quien paga a quien y en consecuencia a
quien deben obediencia quienes.
Este es el motivo por el cual CUALQUIER comunidad puede conseguir
que la propiedad de los recursos naturales esté en manos de personas
con una vida económica activa, y no de quien meramente vive de rentas.
Es decir, todas las comunidades siempre tienen el poder de imponer y
hacer efectiva la ley que les conviene. Desde luego, los círculos
económicos dependen de la confianza y de las fuerzas centrípetas que de
ella se derivan. La fundamental, sin duda alguna, es la que proviene
del respeto y la garantía de la propiedad. Por esto, la propiedad debe
ser respetada religiosamente, pero no el timo. Tratándose de recursos
naturales, los círculos deben forzosamente hacerse dueños de las
propiedades que pagan. Si los dueños de las tierras convencen a sus
habitantes para que les produzcan para vivir o para intercambiar con el
círculo a cambio de lo que no producen, es decir, son capaces ellos
mismos de iniciar y sostener su propio círculo, pues muy bien, olé por
ellos. Pero en tanto los dueños de las tierras simplemente obtengan
usufructo de un dominio, de forma continuada y sin devolución económica
alguna, deben perder su dominio, en el sentido de que el círculo no ha
de reconocerlo. Espero haber dejado clara cual es la pretensión del
concepto de que los recursos naturales han de tener un precio FINITO, y
por tanto, el alquiler de éstos no ha lugar. Es meramente evitar una
fuerza que debilita al círculo: la posibilidad de que alguien gaste la
producción del círculo sin producir nada para el círculo, lo que
evidentemente es una fuerza centrífuga, debilitante, imposibilitadora
para el círculo. Que el círculo permita que algunas familias vivan de
lo que produce el círculo pero no produzcan algo, es simplemente una
mala gestión del círculo. Hasta el más tonto puede entender que no se
está gestionando bien una comunidad (empresa, familia, lo que sea) que
está haciendo un gasto (bastante terrible a veces) innecesario y que
además puede ser peligroso en ciertos momentos, cuando lo tiene tan
fácil como usar su poder real para no reconocer el derecho a ser
expoliado de una forma tan tonta.
Ahora bien, Mquiere esto decir que los recursos naturales no han
de tener propietario, o que los propietarios de los recursos han de
pagar al círculo por usarlos?. Insisto: NO. La participación en las
reglas del juego del círculo ha de ser libre, necesariamente libre para
que sea potente. Aquel que compra un terreno y vive de lo que produce
su terreno, o lo que produce gracias a su trabajo propio, NO ha de
tener que pagar nada, lo que iría en contra del principio de la
propiedad definitiva. Solo aquellos que se dedican a gastar los bienes
que produce el círculo, pero no producen ningún bien a cambio, deben ir
cediendo poco a poco la propiedad a consecuencia de la cual están
obteniendo esos bienes.
Imaginemos lo siguiente. Si el dueño de un recurso natural en
lugar de simplemente alquilar su recurso, vendiese algún producto
derivado de este recurso, Mno le colocaría eso en la posición de
“aumentar” el precio de ese bien derivado de forma que obtuviese por un
lado un justo ingreso por el bien MAS su “alquiler”?. Eso podría
ocurrir si todo el recurso natural estuviese en manos del mismo dueño,
de forma que pudiera subir el precio del bien derivado tanto como
quisiese, o bien, si habiendo varios dueños productores, se pusiesen de
acuerdo para poner un precio determinado. Es decir, si los dueños de
las tierras, por ejemplo, pudieran exigir por la comida que se cría en
ellas, el precio que les pareciera. En pocas palabras Mno podrían
ejercer los dueños de los recursos naturales un monopolio sobre los
bienes derivados de esos recursos, manteniendo con ello una posición de
poder con los mismos efectos, al final, que la mera posesión de los
recursos naturales?.
SOBRE LOS ENEMIGOS DEL CÍRCULO
Published on Abril 24, 2008
in economia.
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